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Cultura

BYE BYE, MR. DARWIN

¿Y si nos hemos estado equivocando y no somos competitivos por naturaleza sino que somos colaborativos?

Por Victorino Muñoz

/ Foto English Heritage-Heritage Images-Getty Images

Voy a comenzar este texto con una cita extraída del libro La trama de la vida de Fritjof Capra (Anagrama, 1999):

El paradigma (que) ha dominado nuestra cultura a lo largo de varios centenares de años, durante los que ha conformado nuestra sociedad occidental e influenciado considerablemente el resto del mundo (…) consiste en una enquistada serie de ideas y valores, entre los que podemos citar la visión del universo como un sistema mecánico compuesto de piezas, la del cuerpo humano como una máquina, la de la vida en sociedad como una lucha competitiva por la existencia, la creencia en el progreso material ilimitado a través del crecimiento económico y tecnológico y, no menos importante, la convicción de que una sociedad en la que la mujer está por doquier sometida al hombre, no hace sino seguir las leyes naturales.

Quizás ésta es una de las creencias que más daño nos ha hecho: la idea de que somos una especie competitiva. Tenemos que competir con (o más bien contra) los demás seres vivo por la comida; contra nuestros semejantes por el espacio, la pareja, los puestos de trabajo de mayor prestigio e ingreso; las empresas compiten entre ellas por el mercado; los países compiten entre ellos por los recursos; los equipos de futbol compiten por el campeonato; los atletas por la medalla de oro, qué sé yo. En algunos casos competir no es nocivo, es parte del espectáculo; en otros casos, sigue siendo un espectáculo, pero cruel, que sólo puede disfrutar el que depreda al otro.

La idea es una extensión o generalización de las tesis de Darwin y de Spencer de la supervivencia del más fuerte o el  más apto (aunque se dice también que la interpretación correcta sería el más adaptado). Palabras más, palabras menos, esto fue lo que dijeron los señores:

Esta supervivencia del más apto, que aquí busco expresar en términos mecánicos, es la que el Sr. Darwin ha llamado selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la supervivencia.

He dicho que este principio, por el cual hay una pequeña variación, si es útil, se conserva, por el término selección natural, con el fin de señalar su relación con el poder de selección del hombre. Pero la expresión utilizada a menudo por el Sr. Herbert Spencer de la supervivencia del más apto es más exacta, y es a veces igualmente conveniente.

Éste sería entonces el corolario de la evolución: el punto culminante, la cúspide en la pirámide evolutiva es esta especie perfecta que al parecer puede destruir todo y a todos, si quiere, porque es la más fuerte; aunque eso también signifique acabar con lo que le rodea y, finalmente, consigo mismo. Y es lo que hemos estado haciendo, exactamente, a lo largo de estos últimos años, o siglos. Nos hemos orientado gracias a esa idea y hemos tratado de demostrarla en todas y cada una de nuestras acciones.

La exacerbación de esta tesis, elevada a la enésima potencia, fue uno de los postulados de partida del nazismo. Y entonces los nazis, bajo la convicción de su superioridad, decidieron eliminar a todos los que creían inferiores: judíos, negros, homosexuales. Quizás se me diga que esto no fue exactamente lo que quiso expresar Darwin o que él no es el culpable de la mala interpretación (menos aún del nazismo). En cualquier caso, lo que intento discutir es precisamente la manera como se ha interpretado esto en la imaginación popular. Porque hay que ver cómo se repite esta idea a cada rato y cómo se inculca: sólo el más fuerte sobrevive, significa que hay que luchar para sobrevivir. La vida se convierte en eso.

¿Y si nos hemos estado equivocando y no somos competitivos por naturaleza sino que somos colaborativos? El paradigma que se sustenta en parte en la interpretación de las tesis de Darwin y de Spencer quizás permite explicar la supervivencia de ciertas especies; pero otras han logrado permanecer en nuestro planeta sin competir precisamente. El coral podría ser un ejemplo; no sé si las hormigas y las abejas (algunos me dirán que tanto en las colmenas como en los hormigueros hay una reina y que los miembros de una colonia compiten con otra). Las bacterias quizás sean mejor ejemplo. Cito nuevamente a Capra:

Miríadas de bacterias que habitan en el suelo, las rocas y los océanos, así como en el interior de todas las plantas, animales y seres humanos, regulan continuamente la vida sobre la Tierra… las bacterias han desarrollado un segundo camino para la creatividad evolutiva que resulta infinitamente más efectivo que la mutación aleatoria. Se pasan unas a otras libremente rasgos hereditarios en una red global de intercambio de poder y eficiencia increíbles… En los últimos cincuenta años, aproximadamente, los científicos han observado que [las bacterias] transfieren rápida y rutinariamente distintos bits de material genético a otros individuos. Como resultado de esta habilidad, todas las bacterias del mundo tienen acceso a un único banco de genes y por ende, a los mecanismos de adaptación de todo el reino bacteriano.

Por ello las bacterias son las que dominan este planeta, no el hombre. Están en todas partes: en el suelo, en el aire; alrededor de, sobre y dentro de nosotros. Estaban aquí antes y seguirán estando después que nos hayamos ido. Son un modelo de eficiencia biológica; parecen ser más inteligentes y no compiten siquiera: se ayudan unas a las otras; se pasan el dato, como decimos en criollo.

Pero nosotros no somos bacterias ni líquenes ni hormigas. Creemos que somos el espermatozoide más rápido. Eso es lo que siempre nos dicen. Lo cierto es que muchos espermatozoides llegan al mismo tiempo al óvulo; el que logra entrar no es el más rápido (quizás sólo sea el más cabeza dura y por eso somos así). Pero también es probable que un espermatozoide logre penetrar la pared del óvulo gracias a que otro estuvo allí, taladrando. Entonces uno ayudó al otro. En fin, los espermatozoides no se molestan por eso. Lo que importa es la continuidad de la especie, dirían, si les diera por pensar.

Después de nueve meses de gestación y unos cuantos años de educación logramos olvidar todo eso y ser capaces de pasarle por encima al que quiere atravesar la calle primero que yo. Y ese es sólo uno de los tantos ejemplos que uno ve a diario de la aplicación práctica de la idea de que el más fuerte sobrevive. En cualquier caso, superiores o no, seamos por naturaleza competitivos o no, sea que nos hayamos adaptado mejor al cambio que otros, no significa que tengamos que eliminar todo lo que nos estorba o nos parece inferior. Cualquier intento de demostrarme lo contrario, me parecerá sospechosamente nazi.

Cultura

Una web para cautivarnos con la poesía

Entrevista a María Antonieta Flores, que además de ser una reconocida poeta con una amplia trayectoria, mantiene desde hace años varios espacios dedicados a la difusión de la literatura

Una web para cautivarnos con la poesía

Por Victorino Muñoz

Foto Cortesía – El Universal

María Antonieta Flores, además de ser una reconocida poeta con una amplia trayectoria, mantiene desde hace varios años espacios dedicados a la difusión de la literatura, tanto en su cuenta de la red social X (@epifitas) como en la página El cautivo, con respecto a la cual conversamos en esta ocasión.

Comienzo por preguntarte, ¿por qué El cautivo? Digo, es obvio, por lo que se lee en el epígrafe de la página de inicio, que es un pasaje de Cervantes. Pero, ¿por qué precisamente esa elección?

El mundo de lo barroco siempre me ha atraído, no solo en la poesía y la música, en el arte en general y en la naturaleza. Uno de los tópicos propios de la época en que se vivió el esplendor del barroco, era El cautivo. Cuando me planteé qué título le pondría a la revista no recuerdo mucho cómo llegué al título, creo que hubo una serie de sucesos en sincronía que se conjuntaron. No opté por la cautiva porque iba a remitir directamente a la obra de Esteban Echeverría, un poema épico fundacional de la literatura argentina con una problemática muy específica. El término de “cautivo” abre sentidos más amplios. Todas las personas tienen, consciente o inconscientemente, un ámbito que se vincula con la idea de estar cautivo. Pero también da espacio psíquico a la idea de quedar cautivado por algo, tal como se sienten muchas personas con la poesía, tal como es mi caso.

¿Quiénes conforman el equipo de elcautivo.net?

Es un acto en solitario, artesanal, un acto de atención y vigilia, de resistencia.

Gracias a todos y cada uno de los colaboradores y de los lectores, a su generosidad, permanece.

¿Cuántos años, cuántos números?

Fundé la revista en 2004, es decir, que en junio de este año cumple 20 años. La concebí como revista, nunca fue un blog ni una lista de correo. Nació como revista. La diseñaron dos alumnos míos, Eini Trujillo y Leonardo Salas, quien también diseñó el logo original. Les había dictado Lengua y Comunicación en el Departamento de Informática en el mítico IUT que ya no existe. 

Del 2004 al 2011, 7 años, 51 números. Tuvo en pausa forzosa, pero se mantuvo siempre en línea hasta 2016 cuando la empresa donde se alojaba cerró, entonces comenzó una segunda etapa con diseño de Jorge Gómez Jiménez, alojada en los servicios que él ofrece. En 2018, estrenó cabecera con diseño de Waleska Belisario, y ya alcanzamos el número 75. Ya para 2016, se estaba usando el formato del blog para revistas y páginas web.

Veo que además de autores venezolanos, también hay de otras latitudes. ¿Cuál es el criterio de elección? ¿Reciben colaboraciones?

A mí siempre me ha interesado la difusión de la literatura y de la poesía, no creo que sean saberes que pertenezcan a grupos ni a élites. Cuando fundé la revista estaba teniendo una vivencia muy rica de encuentros y festivales internacionales, quise compartir esas voces que iba conociendo. Las redes sociales no tenían el auge de hoy, así que una revista digital era una buena opción. Yo había vivido el proceso de creación y de sus dos primeros números de la revista Kalathos con Artemis Nader como directora y yo como editora. Así que no me era extraña la experiencia.

No estoy cerrada a colaboraciones, pero, en general, yo selecciono el material y lo solicito, también sobrevivo y respeto a los pocos que no he recibido. Me centro en los que sí han aceptado colaborar.

El criterio es intuitivo, basado en tantos años de lectura y en la pasión que siento por la poesía. A veces me sorprende el cuerpo que toma algún número, siempre dejo lugar a ese diálogo entre poetas que se establece en cada número.

¿Ensayo y poesía, solamente?

Poesía, poesía y ensayo sobre poesía, poetas o poemarios. A veces se cuelan otros géneros… La poesía no es un ámbito cerrado ni mi visión de mundo tampoco. Los vasos comunicantes. Creo en los vasos comunicantes. Lo culto y lo popular no me generan tensión, por eso la canción popular tiene su lugar en El cautivo. Además estamos en una época de híbridos y transgéneros literarios.

Por ejemplo, todas las crónicas de Arturo Almandoz que conformaron su libro Crónicas desde San Bernardino, aparecieron primero en El cautivo, algo que honra el trabajo cuidadoso que se ha hecho en todos estos años. 

¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones y las mayores dificultades en estos años?

Satisfacciones: cada número logrado, algún comentario que reconoce el trabajo hecho o los trabajos que se presentan. El botón FILUC que recibí en 2022, concedido por la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (Venezuela). Dificultades: algunos inconvenientes para diagramar los textos o el manejo de los códigos en su etapa de montaje. Las circunstancias económicas y sociales, la distracción y el dolor, son cosas que dispersan y exigen un mayor enfoque.

¿Cómo ha sido la recepción?, ¿qué retroalimentación han recibido?

Diría que generosa y cálida por parte de los colaboradores y los lectores de la revista. 

¿Hay algún plan o apuesta a futuro, algún cambio?

Continuar. No estoy pensando en cambios, ellos se van presentando.

¿Qué piensas que se ha ganado y se ha perdido para la literatura en esta era digital?

No lo veo en términos de ganancia o pérdida. Es distinta. Cada época marca el discurso artístico y literario con cantidad de datos que percibe el creador, datos que vincula en su universo particular. Es un diálogo entre lo nuevo y lo viejo, la vanguardia y la tradición. 

Si quieres añadir algo, también se vale

Gracias, solo las gracias por darle este espacio a El cautivo.

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Cultura

Gladys Mendía: la furia poética y editora

Desde los 18 años, cuando publicaron un texto suyo por primera vez, Gladys Mendía, poeta, escritora y promotora, soñó con crear una revista literaria

Por Victorino Muñoz

/ Imagen Cortesía

Desde los 18 años, cuando publicaron un texto suyo por primera vez, Gladys Mendía, poeta, escritora y promotora, soñó con crear una revista literaria. En 2003 emigró a Chile, junto con su familia. Ese mismo año participa en el taller de creación poética, en la casa museo La Sebastiana de Valparaíso, como becaria de la fundación Neruda.

Y poco después comenzó a hacer realidad su sueño; aunque fue un poco más allá, porque además de la revista literaria, también creó un sello editorial y una feria, o furia, del libro, convirtiéndose en una embajadora de nuestras letras en tierras australes y una gran promotora de la literatura contemporánea universal.

En primer lugar, cuéntanos de dónde viene el nombre LP5

Viene de Los Poetas del 5, que nace oficial y públicamente el 5 de mayo del 2004, en la casa museo La Sebastiana, de la Fundación Neruda. Iniciamos con el propósito de difundir a escritores noveles latinoamericanos, a través de diversos formatos impresos, como publicaciones digitales: LP5.cl, Blog LP5, canal YouTube y editorial. Más tarde, se abre a escritores africanos y luego a los demás continentes.

El símbolo de LP5 es una ilustración antigua, llamada la “mano del filósofo” o la “mano de los misterios” y simboliza la transformación. La mano extendida como metáfora de los escritores actuales: multiplicidad abierta en la voluntad de crear, de transformar.

¿Qué quieres lograr?, ¿cuál es el objetivo que buscas con LP5?

Podríamos decir que son varios los objetivos. LP5 tiene por objeto promocionar, impulsar y apoyar iniciativas literarias y artísticas a través de actividades de gestión cultural y editorial, generando proyectos híbridos que buscan evidenciar las relaciones de la creación artística, literaria y crítica en la comunidad global.

De este modo, se propicia el intercambio permanente con nuevos escritores y artistas. LP5 se especializa en autores venezolanos, latinoamericanos, de pueblos originarios y africanos actuales, en diversos géneros como poesía, narrativa, ensayo, crónica, entrevista, diario, traducción, crítica literaria y artes visuales.

¿Cuántos títulos se han publicado hasta la fecha?

Son muchas las ediciones hasta ahora. Hace dieciséis años, por ejemplo, surgió la idea de hacer Brevísimas Antologías Arbitrarias, de las cuales por ahora van 18:  Me Urbe, Venezuela-Chile; Me Vibra, Panamá-Chile; Me Usa, Perú-Uruguay; Me Arde, Ecuador-Colombia; Me Une, África-América Latina, entre otras.

También, debido a la necesidad de difusión de la poesía escrita por mujeres, surgen antologías como: Viernes 3am; Fanky; Esos Raros Peinados; Inconsciente colectivo; Alma de diamante; Voces niñas; en las que están presentes autoras de Venezuela en relación a poetas de Argentina, Perú, Brasil, Puerto Rico, Catalunya y Galicia

Por otra parte, en abril del 2011 surgió la idea de hacer plaquettes de distribución gratuita. Así nació la colección Chipichipi Bombom con diez autores latinoamericanos. Luego vinieron otras colecciones como: Duc Blanc, con tres poetas catalanes; en el año 2012, poesía catalana traducida al castellano. El rap del exilio, en el que seis poetas latinoamericanos y uno africano, poetizaron sobre su experiencia migrante.

En el 2013, me apasioné por la poesía venezolana joven y creé tres líneas de una colección titulada Poesía Naciente Venezolana, cada una con cinco poetas. La primera fue Ojos de Videotape, luego Anhedonia y Al final de este viaje. También están las colecciones impresas: Gente, que está dedicada a la crónica. Plateado sobre plateado, dedicada a la poesía. Al lado del camino, dedicada a la narrativa y Giros dedicada al ensayo. 

Resumiendo, el número de títulos publicados: 52 de poesía, 23 de Colección Lenguas, 13 de narrativa, 3 de ensayo, 2 de crónica, 1 híbridos. Y en digital: 61 en poesía para descargar (https://lp5.cl/category/poesia-para-descargar/), 3 de narrativa para descargar… A esto se suman las publicaciones de las plaquettes y trípticos y las colecciones audiovisuales. Y cabe recordar los muchos los autores publicados en estos 20 años de la revista y el blog LP5.

Es bastante trabajo…

Pero no sólo hablemos de libros, también como mencioné se apuesta por otros formatos. Por ejemplo, la más reciente (En la desnudez de la luz: Poetas venezolanas nacidas en la década del 60) es una muestra, una colección de videopoemas, que puedes ver en el canal YouTube de la editorial. Las voces son de cada una de las autoras.

Además, están las colecciones audiovisuales dedicadas a mujeres poetas en su idioma original: Poetas euskeras, Poetas catalanas, Poetas gallegas. La colección de audiovisuales dedicada a las poéticas del mundo en sus idiomas originales: Mangle mundo, sin dejar de mencionar la colección audiovisual dedicada a los escritores venezolanos: Clips modernos, con 45 autores.

¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones y las mayores dificultades en este tiempo que llevas con la editorial?

La mayor satisfacción es ver la felicidad de los autores al sentirse incluidos y difundidos, tomados en cuenta y valorizados; esa es mi mayor satisfacción. Lo demás es secundario, viene por añadidura. La difusión cultural la considero fundamental y viene como un resultado de lo primero.

La dificultad, podría ser la falta de espacios y recursos; pero, de todas maneras, eso no me ha cerrado el camino, sino que me ha permitido crear los espacios y usar los recursos que tengo a mano.

¿Qué piensas que te hace falta para avanzar al siguiente nivel?

La verdad no pienso en niveles… soy intuitiva en mi camino y mi proceso es orgánico, no sistemático: hago lo que se me muestra que hace falta.

¿Cómo se concilian las facetas de editora y de poeta?

Para mí es muy fácil conciliar estas facetas de mi vida: escribo desde los 14 años, es algo natural para mí como la respiración; y el trabajo editorial, ya a los 18 sabía que quería hacerlo, quería brindar la felicidad que el primer editor que me publicó me había generado a mí… así que realmente fluye muy natural y orgánico.

Cuéntanos de qué se trata la Furia del libro

Con respecto a la Furia del Libro, en el año 2009 Galo Ghigliotto y mi persona creamos una feria de editoriales independientes. Esta feria ha continuado hasta nuestros días. Yo ya no participo de la organización, pero sí participo con mi editorial.

En la Furia del Libro convergen más de 150 editoriales independientes. A partir del 2023 son dos encuentros al año. Allí podemos mostrar todo lo que hemos trabajado y conversar directamente con el público lector.

Para los interesados, ¿qué hay que hacer para publicar en LP5?

Como mi proceso editorial es muy intuitivo y pasional, no recibo manuscritos para publicar libros. Solo recibo colaboraciones para la revista y el blog. Para publicar a alguien, tengo que haber leído sus textos, tengo que conocer su obra de tiempo atrás y enamorarme de ella; con esa fuerza, con esa energía, me dedico completamente.

En la antigüedad, las furias o erinias eran vistas como la personificación de la venganza o el castigo. Pero también se consideraban las guardianas de la justicia. En la actualidad, el concepto de furia conserva algo de esa energía, la fuerza, el poder de las Erinias; así que no es extraño ligar esta la palabra a la poesía, que también es una fuerza transformadora. Y es la fuerza en la que se apoya Gladys Mendía para continuar con su trabajo como editora, día a día.

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Cultura

Estos son los ganadores de los Oscar 2024

‘Oppenheimer’, la película biográfica sobre el padre de la bomba atómica, ha sido la gran ganadora

Por ÉP

/Foto  Jordan StraussInvisionAP

Los Premios Oscar  se desarrollaron este domingo en el Dolby Theatre de Los Ángeles. Estos son los ganadores de estos galardones de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood:

    El premio al mejor filme internacional:

    ‘La zona de interés’, de Jonathan Glazer.

    En maquillaje y peluquería:

    ‘Pobres criaturas’.

Mejor diseño de producción:

    ‘Pobres criaturas’.

    Mejor vestuario:

    ‘Pobres criaturas’.

Mejor largometraje de animación:

    ‘El chico y la garza’, de Hayao Miyazaki.

    Mejor guion original:

    Justine Triet y Arthur Harari por ‘Anatomía de una caída’.

    Guion adaptado:

    Cord Jefferson por ‘American Fiction’.

    Mejor actriz de reparto:

    Da’Vine Joy Randolph por ‘Los que se quedan’, de Alexander Payne.

Mejor actor de reparto:

    Robert Downey Jr., por ‘Oppenheimer’, de Christopher Nolan.

    Efectos Especiales:

    ‘Godzilla: Minus One’.

    Mejor corto documental:

    ‘The Last Repair Shop’, de Kris Bowers y Ben Proudfoot.

    Mejor documental:

    ’20 días en Mariúpol’, de Mstyslav Chernov.

    Mejor dirección de fotografía:

    Hoyte van Hoytema, por ‘Oppenheimer’.

Mejor montaje:

    Jennifer Lame, por ‘Oppenheimer’.

    Mejor corto de ficción:

    ‘La maravillosa historia de Henry Sugar’, de Wes Anderson.

    Mejor sonido:

    Tarn Willers y Johnnie Burn, por ‘La zona de interés’.

    Mejor banda sonora:

    Ludwig Göransson, por ‘Oppenheimer’.

    Mejor canción:

    ‘What Was I Made For?’, de ‘Barbie’, interpretada por

    Billie Eilish y su hermano Finneas O’Connell.

    Mejor actor protagonista:

    Cillian Murphy, por ‘Oppenheimer’.

 Mejor dirección:

    Christopher Nolan, por ‘Oppenheimer’.

    Mejor actriz protagonista:

    Emma Stone, por ‘Pobres criaturas’.

    Mejor película:

    ‘Oppenheimer’.

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